Verter
el vinagre dentro de la botella
pequeña hasta una altura
de media pulgada.
Utilizando
un embudo, verter dos cucharadas
de té de bicarbonato
de sodio en el cuello de un
globo.
Estirar
el cuello del globo sobre el
cuello de la botella, teniendo
cuidado de no derramar el bicarbonato
fuera del globo.
Ahora
levantar el globo para
que el bicarbonato de
sodio se derrame sobre
el vinagre. Agitar la
botella. ¿Qué
sucede?
Cuando
dos sustancias se combinan
y reaccionan pueden
formar nuevos productos.
En esta reacción
química, el vinagre
y el bicarbonato de
sodio reaccionan creando
el dióxido de
carbono. Son las burbujas
que este gas produce
las que inflan el globo.