s
difícil imaginarse que hoy existiera
un libro con una portada hecha de tela; maltratarlo
podría resultar bastante fácil.
Los
egipcios usaban papiros para hacer sus libros
y los protegían enrollándolos
en telas.
Los
egipcios usaban las hojas de una planta llamada
papiro, después las mojaban y las frotaban
contra una pieza de marfil, finalmente escribían
en ellas.
Muchas
historias que hoy puedes encontrar en la Biblia
fueron escritas sobre papiros.
Los
hombres ya no tenían que soportar el
frío de las cuevas para escribir, pero
imagínate escribir un solo libro durante
diez años.